La Guerra contra las Drogas es una Guerra Contra el Pueblo.

Uno de los proyectos en los que más ha gastado dinero el gobierno en las últimas décadas ha sido el de la “guerra contra las drogas”. Incluso recientemente la presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla (del PLN) se reunió con Obama para dialogar sobre reforzar esas políticas.

Con el gigantesco crecimiento que ha tenido la industria ilegal de drogas, Costa Rica se ha convertido en un punto estratégico en el tráfico de drogas de Colombia y Panamá hacia Méjico y EEUU. Haciendo de este tema uno de los mas importantes por tomar en cuenta a la hora de apoyar o no políticas que incentiven ese negocio.

Narco Guerra

Estados Unidos le ha dado $500 millones a Centroamérica para combatir la guerra contra las drogas desde el 2008. Y aun así Costa Rica sufre 40 homicidios por cada 100.000 habitantes, es 5 veces más que el promedio mundial; muchos de ellos relacionados a asuntos relacionados a la prohibición de drogas.

Sin embargo, tanto dinero, tiempo y recursos gastados en la “guerra contra las drogas” no han dado resultado alguno, los hechos hablan por sí mismos: la guerra contra las drogas, liderada por EEUU y asumida por la mayoría de países de América, basada en: erradicar la producción, interdicción del tráfico y criminalización del consumo no ha dado resultados y nunca los dará. Ha quedado demostrado que los únicos beneficiarios de la prohibición son los carteles de drogas y asociados.

Guerra contra las drogas

Guerra contra las drogas

Durante 40 años, esos gastos y esfuerzos exagerados han fallado en reducir la producción y el consumo de drogas. Ha hecho la situación aún peor, en todo Centroamérica la violencia relacionada a la prohibición se han convertido en una amenaza a la seguridad ciudadana.

Existe la creencia popular (sin duda condicionada por los medios) de que al vetar la prohibición el consumo de drogas escalaría, pero no existe ningún hecho histórico ni estadística que respalde esa teoría. Creo que vale la pena analizar esto, especialmente porque la balanza de la evidencia se inclina por lo contrario.

En EEUU, se prohibió el alcohol como una droga más en 1920, la consecuencia de ello fue el incremento de poder de las grandes mafias violentas de tráfico de alcohol ilegal que estaban tomando el control total sobre ciudades enteras, como Chicago. Para evitar que la problemática social escale a un nivel mayor se legalizó el alcohol en 1933, a partir de entonces y en el transcurso de los siguientes 10 años, la cantidad de homicidios y crímenes violentos bajaron un 30%.

A diferencia de lo que se cree popularmente, el consumo de drogas ha incrementado exponencialmente con los años, a partir de su hacerlas ilegales, sin necesidad de publicidad alguna. Ninguna estrategia publicitara en la historia ha sido más exitosa que la de la prohibición de las drogas para incrementar el consumo; y ninguna estrategia de mercado ha logrado incrementar el retorno de inversión de la manera en que lo ha hecho la estrategia de mantener las drogas ilegales. Por ser ilegal, se puede realizar una compra de drogas que al venderlas se obtiene más de un %300 de la inversión inicial, nadie puede hacer lo mismo con jabones o ni siquiera con cigarrillos de tabaco o alcohol… El ser ilegal hace que el negocio de las drogas sea muy lucrativo, pero también por ser ilegal el mismo debe ser un negocio clandestino, lo que causa un incremento en la violencia y asesinatos por su lucha contra las estructuras de ley y como único medio para mantener su clandestinidad.

La prohibición es un arma de un solo filo: el puñal lo sostiene el gobierno y el filo es la violencia como consecuencia directa. Es de un solo filo porque los que promueven la prohibición y los carteles de drogas siempre se benefician con que las drogas sean ilegales, mientras que el pueblo es siempre el que sufre las consecuencias de ello. Además del lucro, al gobierno le conviene mantener a los carteles de drogas como “enemigos públicos” para justificar abotagados presupuestos para combatir ese terrible enemigo.

El gobierno viene a "rescatar" al pueblo de ese gran villano

El gobierno viene a “rescatar” al pueblo de ese gran villano

Utilizando de nuevo el ejemplo de EEUU, por ser el modelo de la forma de “combatir” el narcotráfico en casi todo el mundo (al mismo tiempo ser el mayor consumidor), el presidente de Ecuador, Rafael Correa,  ha denunciado que la CIA y la DEA están involucrados activamente en las redes de narcotráfico en Ecuador. Felipe Ulloa, ex inspector de Policía de Investigaciones en Chile,  dijo que 300 kilogramos de cocaína eran ingresados cada mes a Chile bajo la protección de miembros de su propia institución, Carabineros y las Fuerzas Armadas. Ahora no es secreto para nadie que EEUU tiene el control sobre toda la producción de opio en Afganistán, al grado que los soldados están, no solo permitiendo el tráfico de heroína sino incluso protegiendo los campos de amapolas.  Esta heroína es transportada por el ejército y la CIA al territorio de EEUU, un negocio de $50 billones anuales, suficiente para que ellos se justifiquen la invasión de un país. Además ha quedado expuesto como la CIA controla el tráfico de drogas en Méjico.

La mal llamada "Guerra contra las drogas"

La mal llamada “Guerra contra las drogas”

Podría seguir por mucho tiempo enumerando los casos en donde se demuestra que los mismos gobiernos que mantienen y defienden la prohibición de las drogas son los que están más metidos en el narcotráfico, porque es muy, muy lucrativo y solo beneficia a los involucrados en el mismo. Eso nos dice mucho de los candidatos a cualquier presidencia de un país, cuando defienden o no la prohibición de las drogas es un indicador de si sus amigos de su partido político tienen intereses en seguir incentivando el crimen y el perpetuo estado de caos que causa la mal llamada “guerra contra las drogas.”

La prohibición incentiva el consumo, porque al ser ilegal llama más la atención de jóvenes, quienes se ven expuestos al drogadicto de las calles, que para mantener su vicio se dedica a vender la droga e intentar convencer a nuevos clientes susceptibles a ella, incluso de maneras violentas. Esto no sucede con drogas legales, incluso las más adictivas, ya que al ser legales no es lucrativo su compra y venta en las calles. No se ven adictos de pastillas antidepresivas vendiendo Prozac en las calles, ni alcohólicos vendiendo cerveza en las calles, ambos son negocios controlados y regulados no prohibidos.

El caso más evidente es el de la marihuana, que consistentemente se se ha comprobado que es menos dañina y menos adictiva que el tabaco y el alcohol. No solo eso sino que los usos de la planta de la cannabis van desde la medicina, ropa y papel hasta el plástico biodegradable y combustible limpio. Pero eso atenta contra los intereses, no solo de los narcotraficantes, sino también de los monopolios de otras fuentes de energía como los combustibles fósiles.

Y a eso podemos agregar el punto de vista de Carl Sagan, por ejemplo:

“La prohibición de la marihuana es algo atroz, es un impedimento a la utilización plena de una planta que ayuda a producir la serenidad e introspección, sensibilidad y compañerismo que se necesita de manera tan desesperada en este mundo cada vez más insensato y peligroso.”

Cita de Car Sagan

Cita de Car Sagan

Siguiendo con el caso de que las drogas fueran legales, se podría gastar todo el dinero y recursos que hoy se gasta en “la guerra contra las drogas”, en programas para la educación acerca del consumo de drogas y la regulación de su venta, previendo el consumo desde su raíz (la ignorancia especialmente en la clase baja). Sin mencionar la necesaria prohibición de la publicidad engañosa que podría nacer de parte de los sectores productores para incentivar el consumo.

La guerra contra las drogas es una guerra contra la gente, causando mucho sufrimiento, que mantienen los políticos más corruptos del mundo para su propio beneficio. Debemos empezar a identificar a quienes promueven la prohibición y a apoyar a quienes están en su contra, ya que eso es un buen indicador de donde están ubicados sus intereses personales.

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Una respuesta to “La Guerra contra las Drogas es una Guerra Contra el Pueblo.”

  1. Por qué votaré por Jose María Villalta | Ojos abiertos, sin temor Says:

    […] dirían que el legalizar la droga causaría una gran problemática social… Ocultan que el principal problema no es la droga, sino las consecuencias del narcotráfico ilegal. Sin mencionar los beneficios que traería el potencial de la producción industrial de la planta […]

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